Cuenta la leyenda que hace no mucho tiempo el rol de los papás estaba muy enfocado en: 1) ser un proveedor para la casa; y 2) ser el comandante general de las carnes asadas. Sin embargo, ahora basta con darse una vuelta por Plazarella durante un fin de semana, para notar que las cosas han cambiado para bien.

Las nuevas generaciones están rompiendo con el estereotipo del papá distante, ya que participan activamente en la crianza de sus hijos, se involucran en su educación académica, se suman a las labores del hogar y hasta se disfrazan para jugar con ellos.

DE PASEO EN PLAZARELLA

En primera instancia puede ser que no luzcan tan diferentes a otros papás, porque tú ya los ves en Plazarella cargando a sus bebés en una cangurera o llevándolos a bordo de una elaborada carriola, pero para eso primero pasaron horas, y quizá días, analizando cuáles modelos eran los accesorios más ergonómicos para sus criaturas y para ellos.

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Algunos han asumido ese aspecto de la paternidad de manera tan apasionada como cuando se les mete la idea de comprar una nueva pantalla o un juego de rines para su coche. Y eso está bien, porque lo más valioso que hace un papá moderno es estar presente e involucrarse.

Además, les sirve de práctica para cuando sus hijos les empiecen a pedir cosas. Por ejemplo, si quieren un videojuego, para los papás es más sencillo investigar si es adecuado para su edad, qué tipo de lenguaje maneja, si requiere conectarse en línea para jugar o les tocará invitar a sus amigos a la casa.

Y algo similar sucede con el cine, pues desde antes de acudir en familia a Movie Center para ver el estreno que sus hijos tanto esperan, los papás ya están listos para tratar cualquier tema que pueda surgir en la plática una vez que salgan de ver la película.

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HABLA CON SUS HIJOS

Un buen momento para conversar es al hacer la comida, porque el papá moderno no le teme a las preguntas de sus hijos, ni a cocinar. Al contrario, le gusta involucrarlos en las preparaciones, de manera que ellos toquen, huelan y prueben los ingredientes, asociándolos con experiencias positivas.

Como podrás notar, este nuevo modelo de papá está siendo bastante estratégico con eso de la comida, pues así los niños no le hacen el feo a ciertos alimentos que a veces despreciamos sin razón aparente, a la vez que establece en la cocina y el comedor un ambiente propicio para el diálogo.

Gracias a esto, los pequeños no solo se animarán a probar nuevos sabores de helado cuando los lleven a la paletería que está en Plazarella, sino que se sentirán con la confianza de manifestar sus pensamientos y sus emociones, sin reprimirse.

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LA PATERNIDAD SE TRATA DE CONEXIÓN

Ahí es muy importante la figura de su papá, porque los niños ven que a él nada le da pena. ¿Y cómo le va a dar pena?, si se disfraza de superhéroe con su hijo, al igual que se deja peinar y maquillar por su “princesa”.

Por eso luego ves al papá moderno bailando y bromeando con sus criaturas, acompañándolos a hacer las actividades que ellos disfrutan, como sucedió el pasado 26 de abril durante el Festival Plazarella Kids, que se llevó a cabo en el centro comercial con motivo del Día del Niño.

Ahora que lo miramos con esta perspectiva, ser un papá moderno es bastante chido. Desde los que juegan maquinitas con sus hijos en GameBox, hasta los que van “a escondidas” a comprar los adornos para la fiesta de cumpleaños de sus pequeños. Hoy ellos nos recuerdan que la paternidad se trata de conexión.

A todos esos papás que nos visitan, ¡gracias por hacer de Plazarella su lugar favorito para compartir! Los esperamos en su próxima aventura y que tengan un ¡feliz Día del Padre!